Pasado

15139635_966243206814191_1464119141_nNacieron con la última década del siglo XX.  Y aunque fueron infantes en la Cuba del más crudo Período Especial, nunca les faltaron las compotas ni el puré de malanga.

Crecieron con las mismas carencias y oportunidades que todos sus amigos. Se bañaron en el aguacero; comieron raspadura con pan; tumbaron mangos a pedradas; jugaron al Burrito 21, a La gallinita ciega, al Pegao, al Cogío, al Quemao, a Los escondidos. Cada 27 de septiembre, con su uniforme pioneril impecable, ambos hacían guardia junto a la caldosa cederista.

15129922_965955686842943_1279175560_nSu amistad no era exclusiva, eran parte de un todo más amplio, de una mancomunidad de amigas y amigos (cada cual una isla) con infinidad de elementos comunes y características divergentes, pero al final del día se tenían el uno al otro.

Ella testaruda y obstinada. Él más maleable, dispuesto a dejarse llevar por el sentir general, siempre y cuando las situaciones se moldearan a sus antojos y disposiciones.

La amistad que compartían se ensanchó a través del remontaje victorioso de resquebrajos, rupturas y fricciones. Ella de lengua filosa, poco dada a aceptar ninguneos y actitudes hostiles.

Él, extremadamente sobreprotector, después de todo, la consideraba su hermana pequeña: aprendió por las malas que ella podía pelear sus propias batallas.

Llegó la Secundaria Básica. Él en noveno grado y ella en séptimo. Se hicieron mucho más palpables los intereses que no compartían.

Él redescubrió la lectura, pasaba horas ensimismado leyendo a Salgari y Verne. Hizo nuevos amigos y estrechó lazos con otros a quienes antes tachaba de incompatibles con su personalidad.

Ella se enamoró por primera vez. Compartió con sus amigas de aula todo un nuevo universo de complicidades, sazonado por las experiencias que acumulaba mientras dejaba atrás su mentalidad de niña, y florecía física y espiritualmente.

Al final del día, siempre se reencontraban, a veces.

 

 

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One thought on “Tiempos verbales de una hermandad

  1. Oye, genial, eres ser con una sensibilidad grandísima, a pesar de que nuestro camino juntos no ha pasado de una vista mía, se que eres grande Yoandry, que seres como tu no abundan mucho, ya se extinguieron, o se escondieron para que la humanidad no los aplaste. GRACIAS POR EXISTIR

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